Las fallas por agrietamientos en los pavimentos son causadas principalmente por procesos de contracción y esfuerzos mecánicos de sobrecarga. A estos procesos se suman los fenómenos de envejecimiento y oxidación generados por condiciones climáticas como viento, sol y lluvia. Estas condiciones generan endurecimientos y contracciones que se manifiestan primero en los puntos más débiles como juntas de dilatación, encuentros de pavimento con solera o juntas frías durante la construcción. El agua, al penetrar estas fallas, provoca un reblandecimiento de la base y en el peor de los casos socavamientos bajo la carpeta de rodado por arrastre de finos. El resultado es un deterioro prematuro de los pavimentos y en general de la red vial.
El sellado correcto de grietas en un programa de mantenimiento reduce el deterioro y ayuda a conservar el estado del pavimento. En EE.UU. diversos estudios y seguimientos han demostrado que alrededor del 75% de las grietas no selladas terminan en baches frente a solo el 1% de las grietas selladas apropiadamente. De hecho el seguimiento de faenas de mantenimiento muestra que la vida útil del pavimento puede prolongarse en al menos 2 años realizando el sellado en el momento apropiado. El procedimiento oportuno permite mantener la serviciabilidad del pavimento, habiendo casos en que la vida útil se ha aumentado en hasta 8 años.
En general, el uso de un sello de vaciado en caliente de alto desempeño, tipo elastomérico, en una configuración de ruteado y banda superficial (considerando el factor de forma y limpieza de la grieta) da como resultado una mayor vida útil del pavimento respecto de procedimientos alternativos. El uso del ruteado y la banda superficial de sello no necesariamente implican un aumento de costos, y en un análisis de costo-efectividad resultan en un ahorro de hasta un 50% respecto de tratamientos de agrietamientos sin rutear.
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