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La técnica del asfalto espumado permite expandir el asfalto y producir mezclas de un modo muy diferente a los sistemas tradicionales, presentando ventajas especiales frente a las mezclas convencionales, especialmente del tipo energéticas ambientales.
El asfalto espumado se logra mediante un proceso, en el cual se inyecta una pequeña cantidad de agua fría y aire comprimido a una masa de asfalto caliente, dentro de una cámara de expansión. Lo anterior, que puede ser realizado tanto en terreno como en una planta central, genera una espuma de manera espontánea.

Existen principalmente dos tipos de aplicaciones para el asfalto espumado: el reciclado en frío de pavimentos asfálticos y la estabilización de suelos. La primera consiste en recuperar un pavimento asfáltico, por ejemplo mediante un equipo fresador, el cual es mezclado con asfalto espumado, adiciones y agregados nuevos (si es necesario), para formar una base asfáltica. La segunda aplicación consiste en recuperar agregados de un camino sin pavimentar o de nuevos pozos, los que posteriormente se mezclan con asfalto espumado. Ambas alternativas pueden ser ejecutadas mediante tecnología en sitio y en planta.
La principal ventaja de la utilización de asfalto espumado, como se mencionó, se refiere al ahorro energético de esta alternativa en comparación con los métodos tradicionales, lo que ha transformado a esta técnica en una excelente alternativa para la conservación de pavimentos asfálticos y la construcción de caminos económicos.
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